Qué cubre este artículo
- Nadie fuera de la entidad puede confirmar con certeza si un crédito específico será aprobado: cada banco aplica políticas internas que no son públicas
- Estar reportado en una central de riesgo no es lo mismo que estar en mora: el reporte también incluye historial positivo permanente
- Un reporte negativo permanece el doble del tiempo de mora (máximo 4 años) desde que se paga, o el mismo tiempo de la mora cuando esta fue inferior a 6 meses; en todo caso caduca a los 8 años desde que entró en mora, según la Ley 2157 de 2021
- El score crediticio es un modelo estadístico propio de cada central o entidad, no un número oficial ni un requisito publicado por la ley
- Antes de solicitar un crédito se puede revisar el propio reporte, el endeudamiento actual y la relación entre cuota e ingreso, sin que eso garantice una aprobación
“¿Yo sí aplico para un crédito?” es una pregunta que nadie fuera del banco puede responder con certeza. Cada entidad financiera define sus propias políticas de aprobación, y esas políticas no son públicas: dos bancos pueden evaluar el mismo perfil y llegar a decisiones distintas, sin que ninguno esté obligado a explicar por qué lo hizo. Lo que sí es posible revisar de antemano son los criterios generales que la mayoría de entidades miran antes de aprobar un crédito: perfil crediticio, capacidad de pago, estabilidad de ingresos y endeudamiento actual. Repasar esos puntos del propio caso no garantiza una aprobación, pero sí permite entender qué información tiene el banco sobre el perfil propio antes de solicitar.
¿Qué evalúa una entidad antes de aprobar un crédito?
Cuando una entidad financiera recibe una solicitud, revisa varias fuentes de información a la vez, no un solo dato aislado. Los cuatro bloques que casi todas las entidades consultan son:
- Perfil crediticio: el historial de manejo de obligaciones anteriores y actuales, reportado por las centrales de riesgo (ver la sección siguiente).
- Capacidad de pago: la relación entre el ingreso mensual de la persona y la suma de las cuotas que tendría que pagar, incluyendo la cuota del crédito nuevo más las cuotas de las obligaciones que ya tiene vigentes.
- Estabilidad de ingresos: el tipo de vinculación laboral (contrato a término indefinido, prestación de servicios, independiente, pensión) y la antigüedad en esa fuente de ingreso, cuando la entidad pide soportes.
- Endeudamiento actual: el total de obligaciones vigentes con el sistema financiero, no solo con la entidad donde se solicita el crédito nuevo. Si ese endeudamiento ya es alto, una cuota adicional puede no encajar en la capacidad de pago aunque el ingreso sea considerable. El artículo sobre por qué la deuda no baja desarrolla el efecto acumulado de varias obligaciones vigentes a la vez.
Un ejemplo simple ilustra la capacidad de pago: alguien con ingreso mensual de $3.000.000 que ya paga $600.000 en cuotas de otras obligaciones, y solicita un crédito nuevo con cuota estimada de $500.000, quedaría con cuotas totales de $1.100.000 al mes, poco más de un tercio de su ingreso. Cada entidad decide internamente qué proporción considera manejable para ese perfil y ese producto, y ese criterio no es igual entre bancos ni se publica como una regla fija.
Cada entidad pondera estos cuatro bloques con su propia metodología interna. Un banco puede darle más peso a la estabilidad laboral, otro al endeudamiento total; ninguno publica la fórmula exacta que usa para decidir. Tampoco pesan todos los créditos igual: el destino y el tipo de garantía cambian qué tanto importa cada bloque. Un crédito con garantía real (como un inmueble o un vehículo que respalda la obligación) suele evaluarse distinto a uno de libre inversión sin garantía, porque la entidad tiene un respaldo adicional si la obligación no se paga.
¿Qué documentos suelen pedir para verificar ingresos y estabilidad?
Los soportes que una entidad solicita dependen del tipo de vinculación laboral de quien solicita el crédito, aunque cada banco define su propia lista exacta:
- Empleados con contrato laboral: certificado laboral con antigüedad y salario, extractos bancarios recientes y, en algunos casos, el desprendible de nómina.
- Independientes: declaración de renta (cuando aplica), extractos bancarios de los últimos meses, y en ocasiones el Registro Único Tributario (RUT) si la actividad económica es formal.
- Pensionados: comprobante de pago de mesada pensional y, según la entidad, extractos bancarios donde se refleje el ingreso recurrente.
Estos documentos existen para que la entidad pueda verificar el ingreso que la persona declara, no para calificarlo por sí solos. Un ingreso alto sin soportes verificables puede pesar menos en la evaluación que un ingreso más modesto pero completamente documentado.
¿Qué son las centrales de riesgo y qué información tienen?
Las centrales de riesgo, también llamadas operadores de información financiera, son entidades privadas que reciben y almacenan el historial de manejo de obligaciones de crédito reportado por bancos, cooperativas, fintechs y otras entidades del sistema financiero. En Colombia operan principalmente DataCrédito (unidad de Experian Colombia) y TransUnion (antes conocida como Cifin); existe además Procrédito, enfocada sobre todo en crédito de comercio y almacenes.
La vigilancia de esa actividad de administración de datos le corresponde a la Superintendencia de Industria y Comercio, según el artículo 17 de la Ley 1266 de 2008. La Superintendencia Financiera de Colombia vigila a las entidades del sistema financiero que reportan la información, no a las centrales en sí. Es una distinción útil a la hora de presentar un reclamo: depende de si la queja es contra la central que almacena el dato o contra la entidad que lo reportó.
La información que manejan no es solo negativa. La Ley 1266 de 2008, que regula el habeas data financiero en el país, distingue entre información positiva (pagos al día, historial cumplido) e información negativa (incumplimientos, mora). La información positiva permanece de forma indefinida en las bases de datos; la negativa tiene un límite de tiempo, explicado en la siguiente sección.
La misma ley protege al titular antes de que un dato negativo se reporte: en obligaciones iguales o inferiores al 15% de un salario mínimo mensual legal vigente, el dato negativo solo puede reportarse después de al menos dos comunicaciones previas al titular, en días distintos, y deben pasar 20 días calendario entre la última comunicación y el reporte. Si la entidad reporta sin cumplir ese aviso previo y la obligación ya está extinguida, el reporte negativo debe retirarse de inmediato.
Además, cualquier persona tiene derecho a consultar gratuitamente su propia información al menos una vez al mes en el portal de cada central, y a solicitar corrección si algún dato está mal reportado.
¿Estar reportado es lo mismo que estar en mora?
No, y esta es la confusión más común sobre el tema. Estar “reportado” en una central de riesgo solo significa que la central tiene información sobre el manejo de las obligaciones de una persona, sea buena o mala. Alguien que siempre ha pagado a tiempo también está reportado, con historial positivo, y ese reporte no juega en contra al evaluar un crédito nuevo.
Estar en mora es distinto: significa que una obligación vigente no se pagó en la fecha acordada. Cuando eso ocurre, la entidad puede reportar esa mora a la central de riesgo como dato negativo, y ese dato negativo sí es uno de los factores que se revisan al evaluar una solicitud nueva.
En resumen: todo el que ha tenido un crédito o una tarjeta está reportado, con datos positivos, negativos, o ambos a lo largo del tiempo. Solo quienes han tenido atrasos en el pago tienen reportes negativos vigentes en su historial.
¿Cuánto tiempo permanece un reporte negativo?
La Ley 2157 de 2021, conocida como “borrón y cuenta nueva”, modificó la Ley 1266 de 2008 y dejó vigentes tres reglas que operan en paralelo:
- Regla general: el reporte negativo permanece el doble del tiempo que duró la mora, con un máximo de 4 años, contados desde la fecha en que se pagaron las cuotas vencidas o se extinguió la obligación.
- Mora inferior a 6 meses: cuando la obligación registró una mora de menos de seis meses, la información negativa permanece por el mismo tiempo que duró esa mora, contado desde la extinción de la obligación. Es decir, una mora de dos meses ya pagada permanece dos meses, no cuatro: la regla del doble no aplica en este caso.
- Tope absoluto: sin importar si la obligación llegó a pagarse o no, el dato negativo caduca a los 8 años contados desde el momento en que la obligación entró en mora. Cumplido ese plazo, la central debe eliminarlo de la base de datos.
La misma ley incluyó una amnistía transitoria única y con fecha límite: quienes pagaron sus deudas reportadas dentro de los 12 meses siguientes a la entrada en vigencia de la ley (entre el 29 de octubre de 2021 y el 29 de octubre de 2022) tuvieron derecho a que el reporte negativo se eliminara en un plazo mucho más corto que el general. Esa ventana ya venció y no aplica a obligaciones pagadas después de esa fecha. Lo que sigue vigente hoy son las dos reglas generales descritas arriba, no la amnistía transitoria.
Estas dos reglas aplican al dato negativo como tal. El historial completo del comportamiento de pago, incluyendo los periodos en los que sí se pagó a tiempo, puede seguir siendo parte del análisis de una entidad más allá de ese plazo, porque la información positiva no caduca.
¿Por qué se niega un crédito?
Las entidades no están obligadas a explicar el motivo exacto de una negación, pero los factores que con más frecuencia influyen en una respuesta negativa son:
- Un reporte negativo vigente en alguna central de riesgo, sin importar el monto original de la deuda que lo generó.
- Una relación alta entre las cuotas mensuales de las obligaciones vigentes (incluyendo el crédito que se solicita) y el ingreso mensual reportado.
- Ingresos que la entidad no puede verificar con los soportes que exige para ese tipo de vinculación laboral.
- Políticas internas específicas de esa entidad para el producto solicitado, que pueden variar según el monto, el plazo o el destino del crédito, y que no se publican.
Ninguno de estos factores actúa solo. Una entidad puede aprobar a alguien con un reporte negativo antiguo si la capacidad de pago actual es sólida, o negar una solicitud con historial limpio si la relación entre cuotas e ingreso no cumple su política interna para ese producto. Por eso no existe una lista de requisitos que garantice una aprobación, aunque se cumplan todos los puntos anteriores.
¿Qué puede revisar alguien de su propio caso antes de solicitar?
Sin que esto sea una garantía de resultado, hay datos concretos que cualquier persona puede revisar antes de acercarse a una entidad:
- El propio reporte en las centrales de riesgo, de forma gratuita, para confirmar si hay algún reporte negativo vigente y desde cuándo.
- El endeudamiento total actual, sumando las cuotas de todas las obligaciones vigentes, no solo las que tiene con el banco al que planea solicitar el crédito nuevo.
- La relación entre esa suma de cuotas y el ingreso mensual, incluyendo la cuota estimada del crédito nuevo. El simulador de deuda de Pilo permite calcular esa cuota a partir de un monto, una tasa y un plazo, para tener una cifra concreta antes de solicitar.
- Las condiciones que ofrecen distintas entidades para el mismo tipo de crédito, si la idea es comparar antes de decidir dónde solicitar. Ver cómo comparar tasas de crédito antes de firmar.
- Los soportes que probablemente se necesiten según el tipo de vinculación laboral (ver la sección de documentos arriba), para tenerlos listos antes de la solicitud en vez de reunirlos sobre la marcha.
Revisar estos puntos no cambia la política interna de ninguna entidad, pero sí da información concreta sobre el propio perfil antes de tomar la decisión de solicitar un crédito.
¿Qué NO determina la decisión de un banco?
Hay ideas comunes sobre la aprobación de crédito que no corresponden a cómo funciona el proceso en la práctica:
- El score no es un número oficial ni un requisito de ley. Es un modelo estadístico que calcula cada central de riesgo o cada entidad, con su propia metodología. No existe un puntaje mínimo publicado que aplique igual a todos los bancos ni a todos los productos de crédito.
- Un solo factor no decide por sí solo. Ni el reporte negativo, ni el ingreso, ni la antigüedad laboral definen la decisión de forma aislada; las entidades combinan esos datos con su propia política interna, que varía de una a otra.
- Cumplir los criterios generales no equivale a una aprobación garantizada. Dos personas con perfiles similares pueden recibir respuestas distintas de la misma entidad, porque las políticas internas de aprobación no son públicas ni están estandarizadas entre bancos.
- Un reporte negativo antiguo no bloquea de forma permanente. Una vez cumplidos los plazos de la Ley 2157 explicados arriba, el dato debe desaparecer de la base de datos; a partir de ahí no forma parte de la información que una central le entrega a un banco.
Revisar los criterios generales de este artículo ayuda a entender qué información tiene el sistema financiero sobre un perfil propio antes de solicitar un crédito. No reemplaza la decisión que cada entidad toma con su propia política interna, que Pilo no conoce ni puede consultar.
Disclaimers
Este artículo describe criterios generales de evaluación crediticia con base en la normativa vigente (Ley 1266 de 2008 y Ley 2157 de 2021) y en el funcionamiento habitual de las centrales de riesgo en Colombia. No sustituye la política interna de ninguna entidad financiera. Pilo no evalúa, no aprueba y no predice la decisión de ningún banco sobre una solicitud de crédito específica.
Este contenido es informativo y no constituye asesoría financiera ni legal, ni una garantía de aprobación de crédito.
Preguntas frecuentes
¿Puedo saber si un banco me va a aprobar un crédito antes de solicitarlo?
No con certeza. Las políticas de aprobación son internas de cada entidad y no se publican. Lo que sí puede consultarse de antemano son los criterios generales (perfil crediticio, capacidad de pago, endeudamiento actual) para revisar el propio caso antes de solicitar.
¿Qué diferencia hay entre estar reportado y estar en mora?
Estar reportado en una central de riesgo solo significa que la central tiene información sobre el manejo de las obligaciones de una persona, positiva o negativa. Estar en mora es no haber pagado a tiempo una obligación vigente. Alguien puede estar reportado con historial positivo sin haber estado nunca en mora.
¿Cuánto tiempo permanece un reporte negativo en Colombia?
Según la Ley 2157 de 2021, el reporte negativo permanece el doble del tiempo de mora, máximo 4 años, contados desde que se paga la obligación. Cuando la mora fue inferior a 6 meses, permanece solo por el mismo tiempo que duró esa mora. Y si la obligación no se paga, el dato caduca de todas formas a los 8 años contados desde que entró en mora.
¿El score o puntaje crediticio decide si aprueban un crédito?
No es el único factor. El score es un modelo estadístico que calcula cada central de riesgo o cada entidad con metodología propia. No es un número oficial ni un requisito publicado por la ley, y las entidades lo combinan con otros criterios internos.
¿Qué documentos suelen pedir los bancos para verificar los ingresos?
Varía según el tipo de vinculación laboral: certificado laboral y extractos bancarios para empleados con contrato, declaración de renta y extractos para independientes, y comprobante de pago de mesada para pensionados. Cada entidad define cuáles exige y con qué antigüedad.
¿Puedo revisar mi propio reporte antes de solicitar un crédito?
Sí. La Ley 1266 de 2008 da derecho a consultar gratuitamente la información financiera propia en las centrales de riesgo al menos una vez al mes, y a solicitar corrección si hay un dato mal reportado.
¿Pilo puede decirme si un banco me va a aprobar un crédito?
No. Pilo no evalúa, predice ni tiene acceso a las políticas de aprobación de ninguna entidad. Entrega información sobre criterios generales, un simulador de deuda y un comparador de créditos entre entidades.